Ir formando personas a través de cada una de las  etapas  del desarrollo evolutivo,  estructurando una «columna vertebral espiritual» que dé consistencia al proceso educativo, que centre y dinamice el trabajo de formación de cada nivel. Éste es uno de los objetivos principales de los encuentros con Cristo que, desde Pre-kínder hasta 6° Básico, viven nuestros estudiante, año a año, en el colegio.

Estas experiencias buscan poner lo religioso bajo el signo de lo positivo. De esta forma, nuestros niños, niñas y jóvenes deben ir comprendiendo y sintiendo que Dios les ayuda a descubrir la verdad, conocerse, motivarse, unirse y crecer como personas en relación con otros.

Dada la pandemia, muchas experiencias debieron ser suspendidas o postergadas. Sin embargo, cada encuentro con Cristo, a pesar de la modalidad a distancia, fue un especial y emotivo espacio para que nuestros estudiantes pudieran sentir la cercanía de Jesús a pesar de la compleja situación que – aún- vivimos. Ahora que nos hemos podido reencontrar, hemos tenido la oportunidad de mirar los rostros de cada uno al vivir la experiencia que nos muestran y nos hacen sentir que este encuentro con Dios será recordado como un momento feliz y provechoso.

Quisiera invitarlos a, en familia, propiciar también el encuentro diario con Cristo como nuestro amigo que está siempre presente mostrándonos que a pesar de las dificultades siempre hay esperanza. Cultivemos en nuestros niños, niñas y jóvenes ese espíritu de búsqueda de Dios y agradecimiento de tanto bien recibido día a día.

María Paz Galleguillos S.

Directora Segundo Ciclo