Una de las experiencias de formación más significativas que viven nuestros estudiantes de 2° Básico es el Encuentro con Cristo. La finalidad de este espacio – realizado este año vía zoom – es lograr que los niños y las niñas vean la creación, su mismo ser, su familia y su religión como regalos con lo que Dios nos dice  “te quiero y quiero que me quieras”, respondiendo como reyes de la creación y valorando las expresiones de afecto y cariño que dan y reciben en los ámbitos familiar y escolar. Romina Díaz, profesora Jefe de 2° Básico B, nos cuenta su apreciación sobre esta actividad.

«Fue una experiencia muy enriquecedora. Es una oportunidad para compartir, disfrutar con los papás, los niños y nuestro equipo de Primer Ciclo. Es hermoso ver cómo a través de la distancia, se pueden generar estos espacios que nos llenan el corazón, a los niños disfrutando con sus familias y viviendo al máximo este Encuentro, en el que son capaces de ver la Creación como regalo de Dios. Destaco el espacio de encuentro para nosotros como curso y como comunidad, en la que podemos reflexionar, valorar la vida, mirarnos y apreciando cada experiencia vivida en cada familia», afirma.

En muchas de nuestras familias, los abuelos, especialmente desde el año pasado, han cumplido un rol fundamental en el acompañamiento hacia nuestros estudiantes en la educación a distancia. Es el caso de María Soledad Montoya, quien vivió este encuentro junto a su nieto Pedro Valdés Donaire, de 2° Básico A.

«Me gustó la tranquilidad con que abordaron la experiencia los profesores. Me emocioné mucho, porque sentí que el Señor estaba presente, lo que es tan necesario en estos tiempos difíciles. También me llamó la atención lo concentrados que estaban los niños. En un momento Pedro me dijo que sentía ‘alegría en el corazón’ porque yo estaba con él, y para mí fue una gran alegría. Me ha gustado mucho cumplir este rol, porque mi hija trabaja de manera presencial; me tenido que reinventar con la tecnología, pero me encanta, porque he aprendido mucho», comenta.