Nuestros estudiantes de III° y IV° Medio participaron en un conversatorio de la Fundación San Carlos del Maipo, institución sin fines de lucro que busca el desarrollo positivo de la infancia a través de la prevención y la evidencia.

Esta instancia, organizada por el Departamento de Cultura Católica y Filosofía, tuvo por objetivo sensibilizar a los jóvenes sobre los niños y niñas en un contexto de alta vulnerabilidad. «Estoy convencido de que en la medida que nos sensibilicemos y conozcamos las realidad que vive nuestra sociedad vamos a tener las herramientas para hacernos cargo como misioneros y como líderes ignacianos para asumir lo que podamos hacer mañana para aportar a la construcción de una sociedad más justa», expresó el Director del IV° Ciclo, Enzo Saldías.

En  la oportunidad, Marcelo Sánchez, gerente general de la Fundación, se refirió a la realidad de la infancia vulnerada en Chile. Para ello, entregó un contexto histórico sobre ello, haciendo un recorrido por las fechas en que se crearon, por ejemplo, la ley de menores, el SENAME, los tribunales de familia, la Defensoría de la Niñez, entre otros. Más tarde entregó datos sobre los últimos cinco años. «En 2004 había en nuestro país más de 4 mil niños sometidos diariamente a explotación sexual; hoy probablemente estamos duplicando esa cifra. Hay además, 190 mil niños explotados laboralmente y un millón de niños que viven en total pobreza multidimensional», dijo.

Sobre este punto, expresó que «quedan innumerables desafíos y, aunque con avances en algunas materias, debemos imprimir una mayor velocidad. Son generaciones privadas de protección, expuestas a riesgos como la deserción escolar, el involucramiento delictivo, el consumo de drogas, la violencia, entre otras, y que hoy no cuentan con un sistema de protección que les garantice su desarrollo positivo», aseguró.

Por su parte, Raúl Perry, encargado de programas de la Fundación, se refirió a la importancia de la prevención ante la vulneración de los derechos de los niños. El primer componente en este punto, a su juicio, tiene relación con un enfoque sistémico, que significa generar condiciones y el ambiente para proteger y promover un buen desarrollo, y no diciéndole a un joven, por ejemplo, «di no a las drogas». El segundo punto es el enfoque de salud pública, trabajando en los factores de riesgo y factores protectores.

«Si queremos avanzar en una prevención y desarrollo positivo de la infancia, hay que enfocarse en los factores de riesgo y los factores protectores que están presentes en los ambientes que rodean al niño, en la comunidad donde vive, en su escuela, en sus pares, en su núcleo familiar y en sus características individuales», dijo.

Finalmente, los estudiantes tuvieron un espacio para plantear dudas y preguntas sobre este tema.