Hemos celebrado la gran fiesta de la Pascua. La resurrección de Jesús nos revela una gran noticia llena de esperanza: La vida vence a la muerte. El dolor y sufrimiento no son la última palabra. La vida, llena de luz y fuerza, es lo que prevalece… lo definitivo. Lo que vivimos cada día, las buenas noticias, el afecto compartido, el cariño y respeto son signos visibles de esta buena noticia y nosotros estamos llamados a seguir anunciándola por todas partes.

Este es un tiempo de solidaridad y entrega. Salimos de nosotros mismos mirando al otro con ternura, es la mirada amorosa de Jesús resucitando y regalándonos nueva vida. Cultivemos con energía la tolerancia, la empatía y la paciencia para sentir con y desde los demás. Sin miedo y con mucha esperanza seguimos caminando juntos. Los invito a compartir esta oración fortaleciendo nuestra comunidad con mucha alegría:

Padre, ayúdanos a valorizar la humildad y tener una mirada amorosa de la realidad.

Ayúdanos a tener memoria y a encontrarnos contigo, poniendo los pies firmes en la tierra y fuertemente confiados en ti.

Fortalécenos para no paralizarnos por el miedo, sino que en medio de la incertidumbre busquemos incansablemente la esperanza que viene de ti.

Danos tu paz a todos y regálanos una gran semana para buscarte.

Afectuosamente,

José Luis Avilés Radic
Rector