Durante sus años de formación, nuestros estudiantes tienen la posibilidad de acceder a diversas experiencias de formación espiritual. Dos de nuestras estudiantes de IV° Medio nos relatan cómo ha sido este proceso durante su vida escolar

Andrea Repullo Soto, IV° Medio A

«La primera experiencia de formación que se me viene a la mente es Trabajos de Invierno de II° Medio, donde pudimos acompañar a quienes lo necesitaban y eso me marcó mucho. Los encuentros con Cristo también fueron importantes, porque se podía reflexionar con uno mismo y no siempre está esa oportunidad. El colegio me ha marcado mucho en lo espiritual, porque todos los días tenemos oraciones y siento que siempre hay algo por lo que agradecer, por lo que pedir y también pedir perdón. Me siento súper llamada a ayudar a la gente, tratando de que los demás estén bien, estando al servicio demás y dispuesta a dar sin recibir nada a cambio. En el último tiempo, siento que el colegio ha sido súper positivo y nos ha enseñado a ver ‘el vaso medio lleno’, a saber que siempre hay una salida, mostrándonos que no estamos solos. Me siento muy marcada por La Misión en lo espiritual y le agradezco a mis papás por haber estado aquí».

Isidora Lara Fuenzalida, IV° Medio B

«El colegio me ha ayudado harto a crecer en el sentido espiritual, porque tienen actividades relacionadas con eso, donde puedes escuchar a tus compañeros. Cuando uno crece espiritualmente crece como persona, pero eso no solo es para mí, sino que es para el resto también. Se nos ha inculcado mucho el hecho de crecer en amor ignaciano, enfocándonos en los demás, y a vivir la espiritualidad ayudando al prójimo. Algo que me marcó fue el retiro de 8° donde reflexionamos sobre la bala de cañón que le llega a San Ignacio; en ese momento yo tenía mi propio cañón y esa experiencia me ayudó a crecer espiritualmente como un ignaciano. Creo también que la oración de la mañana es fundamental y trato de conectarme la mayor cantidad de veces, porque es el minuto donde se habla del día donde puedes compartir y no solo pedir, sino que conversar y dar gracias. Eso me ha ayudando mucho en este tiempo».