Sin duda, este año nuestra Pastoral Familiar se vio muy desafiada. Todas las experiencias que hacen comunidad a la luz de la fe fueron postergadas o suspendidas, no obstante, con creatividad y esfuerzo transformaron las pantallas en un gran lugar de encuentro con diversas experiencias: la oración por los enfermos y difuntos, la oración cantada, las misas en familia, los encuentros de catequesis y, en los últimos días, el Mes de María. El año va finalizando y ahora comienza la preparación para celebrar el nacimiento de Jesús con una fiesta virtual de la Natividad del Señor.

Gabriela Toro, coordinadora general de Pastoral Familiar, señala que la intención del trabajo de esta área en este tiempo fue llevar compañía y apoyo en lo espiritual a nuestras familias y colaboradores.

«El espíritu que nos movió siempre estuvo atento y alegre a pesar de los tiempos difíciles. Nos hemos acompañado como equipo pidiendo luz al Señor para ser un gran apoyo para nuestras familias. Me siento tremendamente agradecida de la oportunidad que nos ha regalado esta pandemia, porque no bajamos los brazos. Así fuimos avanzando hasta llegar a este diciembre con el ánimo en alto y agradecido porque ¡hoy somos más! Somos una comunidad escolar en donde todos somos parte de este crecer espiritual, donde el Señor sin duda nos ha bendecido», reflexiona.

En todo estos meses, el trabajo de los delegados de Pastoral fue fundamental. Alejandra Iturrieta, apoderada de Gonzalo y Sofía Zúñiga (Pre-kínder y 5° Básico) es una de ellas y tuvo una activa participación este año. «Me siento bendecida de pertenecer a este grupo de delegados. Para mí colaborar es aportar desde lo que soy, ya sea haciendo un video para motivar una campaña pastoral, rezando por tantas personas de nuestra comunidad que han sufrido o entregando acompañamiento y ayuda material a las familias apadrinadas», señala.

«Cristo es quien me motiva. Creo que cada actividad pastoral tiene un sentido fraterno de amor al prójimo. Cuando nos hablan en el colegio del espíritu misionero y la formación integral para nuestros hijos, para mí, su centro está en la pastoral, en donde se nos invita a mirar a Cristo como ejemplo a seguir y a encontrarlo en quienes nos necesitan. En esta pandemia hemos llegado con ayuda a muchas familias y recibir un ‘gracias y bendiciones’ es una gran alegría para el espíritu», finaliza.