Como todos los años, una vez más, un grupo conformado por miembros de nuestra comunidad participó en los Ejercicios Espirituales en la Vida Corriente. Fue tiempo de orden, de encanto, de reconciliación, de nueva mirada para las ejercitantes en donde “ya  no vemos caras sino corazones”, reflexión que compartió el grupo de ejercitantes compuesto en esta ocasión por siete apoderadas entregadas a esta nueva forma de rezar aprendiendo a ordenar la vida: Yoyi Inostroza, Karin Lorenz, Manuela Silva, Paola Canales, Claudia Hernández, Claudia Requena y María José Tardón, más sus dos acompañantes Cecilia Hitschfeld y Gabriela Toro.

En un retiro, se encontraron por última vez en este año como grupo, dando gracias por la perseverancia con la que se reunieron martes a martes desde abril hasta ahora. En esa instancia se dio gracias por el regalo de estos Ejercicios, un tiempo especial para cada una de estas mujeres de Dios que hoy han sido transformadas para Dios siguiendo la luz de San Ignacio de Loyola.

Desde ya, animamos a la comunidad para vivir esta experiencia en el 2020.