Pastoral

Con el fin de dar respuesta al deseo de construir una comunidad de Fe en torno a Jesucristo y la búsqueda de su reino se crea, desde el primer día de la fundación de nuestro Colegio.

El Departamento de Pastoral busca disponer los medios más adecuados para lograr desarrollar la formación integral de las personas, alumnos, profesores, padres y todo el personal, con el fin de formar hombres y mujeres para los demás, es decir, personas que amen y sirvan al modo de Jesucristo en medio del mundo en el cual viven alumnos, siendo fieles a la espiritualidad ignaciana que inspira nuestro proyecto educativo.

San Ignacio de Loyola nos invita a formar en nuestros alumnos una relación personal con Jesucristo, que siendo contemplativos en la acción, puedan contemplar y alabar el paso de Dios por el acontecer diario, estando dispuestos a buscar la voluntad. Poner al servicio de los demás todos los dones recibidos, comprometidos con la realidad que les toca vivir siendo lo mejor de ellos mismos para colaborar con Dios en la construcción de su reino.

Por consiguiente, la educación de nuestros alumnos y alumnas trasciende el ámbito de la sala de clases e incluye un conjunto de experiencias formativas que los estudiantes viven en diversidad de tiempos y espacios educativos. Estas experiencias ponen al alumno y alumna en contacto con las necesidades de las comunidades circundantes, haciéndolos participar de la misión de la Iglesia y extendiendo sus experiencias a sus familia.

El quehacer pastoral se centra en el alumno, pero también involucra a toda la comunidad escolar (padres y personal del colegio) desarrollando diversas áreas de acción:

Oración
Apostolado
Formación
Sacramentos
Liturgia
Vida Comunitaria

El Departamento de Pastoral tiene por función planificar, organizar, dirigir y supervisar las actividades pastorales como también animar espiritualmente a la comunidad.

Esta área está a cargo de la Directora de Pastoral, Macarena Rubio y cuenta con un equipo integrado por los capellanes Padres Jorge Ramírez S.J. y Miguel Ángel Badilla, y por un agente pastoral por cada ciclo.